Carlos Manera completa su primera regata oceánica en solitario a bordo del mini Varador 2000
El regatista asegura haber “aprendido mucho” en la Mini Transat, pero considera que ahora “necesita un barco más evolucionado” para poder optar a la victoria
Carlos Manera ha cumplido su sueño de cruzar el Atlántico en solitario. Su primera participación en la regata Mini Transat ha sido un éxito rotundo. A bordo del mini Varador 2000, Manera ha recorrido las 4.050 millas de la prueba (divididas en dos etapas) en 28 días, 13 horas, 2 minutos y 29 segundos. Tras su llegada a la isla caribeña de Guadalupe, Manera se ha mostrado contundente: «El barco ha navegado a la perfección, ha dado muy pocos problemas, ha aguantado muy bien y lo he disfrutado mucho, pero ahora necesito un barco ganador».
El mini que Carlos Manera ha utilizado en esta edición de la Mini Transat es un Nacira construido en 2010. Un barco muy poco evolucionado en comparación con los modelos que se fabrican actualmente, con una proa redonda. A pesar de esta desventaja, Manera ha superado a muchos minis teóricamente superiores. «Si no hubiera sido una Mini Transat tan atípica y robusta, habría obtenido un mejor resultado», afirma el joven atleta. Manera y muchos otros regatistas han arrastrado hasta el final de la prueba la «errónea» decisión de la organización de no compensar íntegramente las horas que buena parte de la flota estuvo resguardada en Galicia debido a un fuerte temporal. «Es inaudito -comenta Manera- que pases 36 horas amarrado en puerto y luego la organización solo te recompense 24 horas». Este lastre, sumado al error de estrategia cometido durante la segunda etapa (optó por la ruta intermedia norte esperando la llegada de los alisios mientras otros navegaron más al sur para encontrarlos antes), ha condicionado totalmente la clasificación final.
Para Manera, la primera etapa entre Les Sables d’Olonne y Santa Cruz de La Palma fue mucho más técnica, disputada y divertida. En esta etapa, uno podía medirse con otros navegantes, compararse con los rivales y luchar por mejorar la posición. En cambio, en la segunda etapa, entre La Palma y Guadalupe, la lucha ha sido contra uno mismo. Debido a una baja presión meteorológica que rompió los alisios tradicionales de la época, la navegación ha sido muy difícil, pero a la vez rutinaria y anodina; no podía compararse con nadie, luchaba contra uno mismo, contra la soledad, las rutinas, los hábitos. Esta situación ha provocado en muchos momentos sentimientos contradictorios: miedo a no terminar, miedo a romper, pero hacia el final, máxima motivación, energía y aprovechando al máximo el viento.
Carlos Manera ha superado su primera regata atlántica en solitario con una alegría notable, no solo por el resultado y la hazaña de terminar la prueba a la primera, sino también por su buena preparación física y mental. «Hay regatas —dice— mucho más exigentes físicamente que la Mini Transat, que es dura, pero se tolera bien si tienes la resistencia que proporciona la preparación física. A nivel mental, en cambio, es terrible, porque cuesta mucho mantener el equilibrio durante tantas horas de navegación, solo en medio del océano. A veces —añade— te asaltan pensamientos negativos y es difícil recuperar el ánimo positivo». A pesar de todo, «he aprendido mucho en todos los sentidos, y es mejor haberlo hecho ahora que en dos años. Ahora, repito, necesito un barco moderno y evolucionado, donde pueda aplicar todo lo aprendido en esta Mini Transat y poder optar a la victoria».
Varador 2000 valora muy positivamente el rendimiento de Manera
La actuación de Carlos Manera en la Mini Transat 2021 también es muy valorada por Varador 2000 , su principal patrocinador. Xiqui Mas, director ejecutivo de la compañía, cree que Manera «ha superado con creces las expectativas que teníamos depositadas en él», no solo por el resultado final y el hecho de haber superado una prueba tan exigente, «sino por su compromiso, su competitividad, su perseverancia, su esfuerzo y su deportividad».
Según Mas, Carlos Manera es «una persona joven y madura a la vez». Un atleta que encarna valores «que en Varador 2000 valoramos enormemente, por eso estamos convencidos de que no nos hemos equivocado de persona ni de clase». En opinión de Mas, la miniclase es especial. «Hay que ver cómo los mineros luchan y compiten entre sí en el agua y cómo se ayudan y trabajan en equipo en tierra; es increíble».
Varador 2000 ha planteado su participación en la regata Mini Transat como un proyecto deportivo de larga distancia, cuyo punto de partida ha sido la edición de 2021 y su punto de llegada o consolidación en la de 2023. «El reto es muy ambicioso, pero la confianza depositada en Carlos Manera nos hace mirar al futuro con optimismo», afirma Mas.










